domingo, 25 de junio de 2017

Se encuentra la tarde sujeta con alfileres de cristal, frágil, silenciosa perdida sobre un círculo que se difumina por la neblina de las horas. 
Nada es como se imagina, ni siquiera las flores de la planta que año tras año adorna nuestro jardín. Nada es lo que parece. 
Nada.
El cielo se ha nublado repentinamente dejando un aire caliente que abrasa la piel. 
Si todo hubiera seguido su curso normal, en este instante mis ojos estarían borrachos de arte, de pinceladas, de cuadros renacentistas. Se pasearían inquietos por la Galería de los Uffizi desplegando sonrisas y el corazón rebosante de alegría, lejos de esta lluvia que anega el sentimiento, fuera de la sensación de abandono que palpita hasta el dolor.
La luz de la Toscana es anaranjada, su intensidad recorta las sombras sobre los campos. Siempre me gustó Italia. Callejeando encontré el amor y fui amada con pasión. De aquello hace muchos años, tantos que parece no haber existido.
En este instante debería estar apoyada en una de la ventanas de los Uffizi, disfrutando del velo misterioso que deja el sol sobre el Puente Vecchio.
Tendría que haber estado allí.
Me esperaban, sin embargo...
permanezco sumergida en la tarde, sujeta con alfileres de cristal, frágil como una lagrima de hielo.

jueves, 20 de abril de 2017

Es una tarde anodina.
y ligeramente entristecida....

Existen muchas personas aquejadas de males, de enfermedades "malditas" llamadas así por el silencio de la sociedad.
Se anuda el alma cuando comprobamos que la sanidad, como tantas otros derechos, no esta al servicio de todo el que lo necesita. El dinero abre todas las puertas para que entre la excelencia médica.
Algunos pacientes terminan por ahogar sus dolores entre las sábanas tristes de las camas y su fatiga entre la humedad de la mirada. Por el contrario, otros solo tienen que dar un toque al móvil para que a su puerta aparque la ambulancia que le dará acceso a todo tipo de pruebas y analgésicos.
En los medios de comunicación ha saltado la noticia de que un personaje famoso padece Fibromialgia....y mucha gente se ha echado las manos a la cabeza como si se tratara de una enfermedad nueva y fuera el único ser que lo padece. Es afortunada, la han atendido rápidamente sin someterla a las interminables esperas que finalizan en innumerables pruebas médicas que nunca aclaran nada y por la que se padece lo indecible. Con seguridad ha estado y estará, atendida por de mas un especialista que le manifestarán atenciones y comprensión porque el dinero, en este país, sigue siendo una de las llaves maestra.

Los dolores es una cosa mala, decía siempre mi abuelo. Así es, pero se agudizan si vas a las consultan y te toman por mentirosa porque las pruebas dicen que estas como una rosa y también cuando te miran con desconfianza porque tu aspecto es estupendo. Se agudizan y se clavan en el alma ocasionando esa tristeza profunda que no arranca ni las medicinas ni el dinero.

 Realmente esta siendo una tarde extraña.

Si alguno de los que me leéis, conocéis el dolor.... recodad que no estáis solos.
Al otro lado de esta pantalla de luz me encuentro yo para enviar compañía, comprensión y un trocito de esperanza.

Finalizad bien el día.

lunes, 17 de abril de 2017




                             No cambies la curva de tu mirada
                             que me sirve de escudo
                             contra la amenaza del tiempo.

                             No extravíes esa sonrisa  que pertenece
                                                a la noche
                                                 a la nube
                                                  al agua
                                        y a la música dorada
                                        que alimenta mis días.

domingo, 16 de abril de 2017

Aquellas mañanas eran gloriosas.
El barrio estaba bañado por una luz amarillenta y limpia.
Los domingos eran amarillos, sin embargo el resto de los días eran anodinos...ni brillaban, ni desprendían aromas ni empujaban a la dicha hasta que llegó él con su sonrisa. En ese instante comenzaron los suspiros, el deseo por salir a la calle, caminar hasta la parada del autobús y la esperanza del encuentro.
Los domingos dejaron ser dueños absolutos de ese color luz. Cada hora de la semana tintineaba como una vela permanentemente encendida.

Yo lo amaba.
De una manera limpia, sana.
Adormecida entre sueños y vida latente.
Sujeta al pico mas luminoso de mi estrella.

Escribía su nombre con diversas caligrafías y a continuación el mío. Mezclaba nuestras letras diseñando un jeroglífico secreto de amor y misterio que solo yo pudiera utilizar. Escribía textos acompañados de dibujos sencillos para él y por él. Nunca se los mostré pero si los guardé.
Hace meses, en un traslado de casa, salieron a la luz. Sabía perfectamente donde estaban, No hubo sorpresa en el encuentro. Sentada entre cajas de embalaje tuve en mis manos, tras muchos años de separación, aquellos cuadernos de tapas azules.
Mentiría si no dijera que el corazón comenzó a latir... Nadie sabe guardar las emociones como el.

Y...al leerme
Volví a amarlo
A jugar instintivamente, con las letras de nuestros nombres
Su imagen anidó en mis pupilas.
Imposible no dibujar una sonrisa en el alma.

La vida. Al menos la mía, es una ristra de sensaciones que moldea con arcilla los días y los ilumina como lo hacía con las mañana de domingo en el barrio.




sábado, 15 de abril de 2017

Muchos han sido los meses lejos de estás páginas virtuales y de aquellos que en algún momento habéis llegado hasta ellas. No ha sido olvido, si momentos difíciles en el camino pero esos ya no existen porque el pasado se escapa entre nuestros dedos como un puñado de arena marina dejando lo que verdaderamente importa: El presente para aprender a respirar el instante.

Tengo enredada entre mis pies a Phoebe. Una bola pequeña de pelo blanco que cerca mi corazón con cariños, pequeños ladridos y mirada tierna. Ha llegado a mi vida en el momento que mas la necesitaba como todo aquello que alimenta nuestra sonrisa. Eso me recuerda al amigo que apareció en los años 80 para escribir su música en mis días. Vino con una misión, la de abrir mis ojos a la vida y después se fue para siempre. Realmente soy una mujer afortunada. No por lo que tengo si no por todo lo que tuve, mantengo y tendré en un futuro...

Con los años he aprendido que es mas importante saber mantener que poseer, que es mejor tener el contenido que el continente y que la vida es una chispa que surge al frotar dos piedras de esperanza y amor....

En esta noche serena y sin dolor os deseo un feliz descanso para que podáis despertar con una sonrisa.